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miércoles, 11 de julio de 2007

Acaso, olvido...























Acaso caminando por tu calle,
de angosto berretín adoquinado,
me venga a la memoria tu recuerdo,
bajo un negro cielo lóbrego de amores.

Acaso imaginando tu mirada,
argamasa de blandura y arrebato,
vea en tu estampa de encanecidas sienes,
una elección de vida, si se quiere grata.

Acaso me despierte en esa casa,
con olor a ti y olores a otras gentes,
y busque tu rostro entre las cerrazones,
para rozar tu boca dulcemente.

Acaso me empecine en descubrirte,
sol de primavera, ilusión trunca del otoño,
y en esta oscuridad batir el parche,
que mágicamente me lleve a erradicarte.

Acaso me termine convenciendo,
en esta evocación tan insistente,
que debo pasar del sueño a la quimera,
y provocar un éxodo de trasnochados ecos…

miércoles, 9 de mayo de 2007

Buenos Aires... De noche












Cuando el sol se apaga en Buenos Aires,
la noche enciende su farol de tango…
Esta ciudad comienza a desandar su fárrago de labor a destajo,
los edificios apagan sus luces,

los sonidos se aplacan reverenciando el momento del disfrute…

Cuando el sol se apaga en Buenos Aires,
la gente caminan de un lugar a otro 
en busca de una copa relajante de vino, 
o se meten en las librerías,
o simplemente deambulan como locos perdidos…

Cuando el sol se apaga en Buenos Aires,
el cielo deja asomar su luto,
y una luna de nostálgicos acordes,
se mete en tu vida, en mi vida, 

en la vida de todos,
con una melancolía singular que nos desdibuja la sonrisa…

Cuando el sol se apaga en Buenos Aires,
un mundo sale de abajo del asfalto,
un mundo 
distinto
que asoma de los sótanos dolientes,
y entonces aparecen los genios 
que vibran en el oscuro símbolo del martirio,
de esta ciudad cargada de misterios…

Cuando el sol se apaga en Buenos Aires,
una ciudad se despierta trágica y simplona
para albergar un mundo de la mente,
un lugar del pensamiento,
donde en cada mesa de café, 

en cada copa de vino,
se filosofa, 

se charla por lo bajo,
de cómo ser feliz en Buenos Aires…

Mirando

La música del mar atraviesa la playa, los médanos sedientos beben las semifusas, un gorrión asustado se esconde entre las matas mientras la ...